Ana, la mamá de Fabián, en 2015, inscribió a su hijo mayor en una academia de artes marciales mixtas, para que “matara el tiempo”. Y con el tiempo, las artes marciales, lo mataron.
La ciudad de Pasto se encuentra llena de cultura y arte, por lo que es cada vez mayor el interés de los jóvenes y del gremio por hacer visibles los procesos creativos que se dan en la ciudad.
Sabina, artista libre y alegre, camina llenando de color las calles y las vidas de cada lugar que conoce y recorre, dejando su huella y su mensaje en gigantes pinceladas llenas de cariño.